domingo 16 de marzo de 2008

Recuerdos


Arde una vela en la oscuridad de la noche proyectando dos sombras en la pared, son nuestros cuerpos abrazados danzando al son de una música lenta y suave, viene a mi mente el recuerdo de aquel día, en que invadida por la tristeza, tu me abrazaste y me consolaste, como yo, apoye mi cabeza sobre sobre tu hombro, llore y desahogue toda la tristeza que lleva dentro.
Ha venido a mi mente porque hoy también me siento triste, pero hoy, tú eres el causante de mí llanto y hoy no tengo tu hombro para apoyar mi cabeza y desahogarme.

3 comentarios:

Thedarksunrise dijo...

Eso de los hombros es complicado, siempre te puedes apoyar en el que proyecta la sombra en la pared, pero es tan poco cálido... Supongo que en algún momento llegará un hombro en el que apoyarte siempre y no sólo para llorar. Besissss

Ego dijo...

Pero, como a todo sigue su contrario......
Volverá el hombro y el instante. O nacerá un instante mejor. Seamos positivos. Al menos durante medio minuto al día.
Besicos

AleLo dijo...

Si el hombro ya no está, quizás ese no era el hombre....